Infidelidad emocional: La definición tradicional de infidelidad, es que una persona se involucre sexualmente con alguien que no sea su pareja, sin embargo en los últimos años la infidelidad se ha reclasificado para incluir no sólo el asunto físico sino también la aventura emocional.

Una aventura emocional se define como cualquier infidelidad que se produce a través del sentimiento o del pensamiento.

Con el desarrollo tecnológico, los teléfonos celulares y el Internet, la definición de infidelidad se ha ampliado para incluir dentro de la infidelidad tradicional aquella infidelidad que involucra sentimientos o pensamientos.

Ser infiel incluye ahora tener correspondencia íntima con alguien a través de el teléfono celular, conocer a alguien a través de tener y mantener una relación cercana y personal con una persona que no sea su cónyuge.

La diferencia entre una relación física y una aventura emocional.

La principal diferencia entre una relación física y una aventura emocional básicamente se basa en el contacto físico.

Por lo general, el engaño implica conocer gente cara a cara para luego participar de una intimidad física con esa persona.

Con el asunto emocional, no hay contacto físico pero se puede mantener contacto verbal mediante teléfono celular o una computadora y muchas personas que están engañando emocionalmente a su pareja no lo consideran como una infidelidad, su pensamiento es que, debido a que no hay contacto físico real este comportamiento no se puede considerar como trampa.

El resultado final, de esto es que el cónyuge infiel presta más atención emocional a alguien que no es su pareja rompiendo de esa manera el compromiso que tomaron en el matrimonio.

Una infidelidad emocional puede conducir a una relación física

Una aventura emocional comienza con el intercambio de información personal, a medida que las personas involucradas se familiarizan, la información se hace más íntima.

Algunas personas argumenta que una aventura emocional es inofensiva, ya que es más bien una relación informal que está lejos de ser infidelidad; sin embargo, la naturaleza íntima de esa comunicación además de la inversión emocional que hacen las personas involucradas, coloca una aventura emocional en el mismo nivel o peor que una infidelidad física tradicional.

Por ello, es mucho más peligroso para un matrimonio que uno de los cónyuges conecte con alguien emocionalmente ya que la persona que se encuentra así misma atraída por otra persona a un nivel emocional, debe considerar las posibles consecuencias, y saber que son más propensas a llegar al divorcio o a ser infieles físicamente.

 

El peligro de una infidelidad emocional

Si bien, tener amistades fuera del matrimonio con hombres y mujeres son totalmente saludables, sin embargo, las aventuras de tipo emocional amenazan los vínculos emocionales de los esposos.

Las amistades saludables no tienen por qué amenazar un matrimonio en absoluto, más bien añaden riqueza y disfrute de la vida, pero cuando una atracción se convierte en obsesión o una amistad se convierte en un asunto emocional, esto puede llegar a ser muy perjudicial para todos los involucrados, y no hay nada más negativo para un matrimonio que la ruptura del vínculo emocional que sus cónyuges tienen el uno por el otro.

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